hola

Después de saber qué es la etiqueta IML, cómo funciona el proceso de inyección y sus características, es interesante descubrir qué beneficios aporta este proceso de etiquetado al producto final.

 

  • Resistencia: el producto y la etiqueta se integran en un solo elemento. Es decir, no son independientes como pasa con las etiquetas convencionales. La etiqueta IML se fusiona con la pieza durante el proceso de fabricación, haciendo que la decoración sea parte inherente del producto. Gracias a nuestra técnica de impresión, la tinta queda encapsulada, protegiendo la decoración del roce y el desgaste durante años.

 

  • Durabilidad: el etiquetado inmold puede resistir las altas temperaturas de los procesos industriales de lavado o transformación, pudiendo usarse también en semitransformados. Al integrarse con la pieza, su ciclo de vida es prácticamente infinito.

 

  • Adaptación: la etiqueta In Mold Labelling se adapta a cualquier tipo de pieza y puede imprimirse en distintos tipos de plástico, facilitando la integración en el proceso de decorado.

 

  • Calidad de imagen: impresión en offset que asegura una altísima definición.

 

  • Reutilización: las etiquetas IML deben ser del mismo material que el envase. Si el envase es reciclable, la etiqueta lo será también.

 

  • Sanidad y seguridad: Grifoll ha desarrollado un proceso de impresión que encapsula las tintas, impidiendo el contacto directo con la boca y los alimentos.

En resumen, la etiqueta IML ofrece una serie de ventajas muy orientadas a procesos industriales. El etiquetado inmold es un proceso decorativo de mayor calidad que se verá beneficiado por la entrada en vigor de nuevas normativas relativas a los plásticos desechables. Si la pieza de plástico es desechable, no es necesario una decoración que resista amplios periodos de tiempo ni distintos usos. Pero en el caso de piezas de larga duración que buscan mantener la calidad visual, las etiquetas In Mould son la solución decorativa que mejor se adapta. 

 

Después de saber qué es la etiqueta IML, cómo funciona el proceso de inyección y sus características, es interesante descubrir qué beneficios aporta este proceso de etiquetado al producto final.

 

  • Resistencia: el producto y la etiqueta se integran en un solo elemento. Es decir, no son independientes como pasa con las etiquetas convencionales. La etiqueta IML se fusiona con la pieza durante el proceso de fabricación, haciendo que la decoración sea parte inherente del producto. Gracias a nuestra técnica de impresión, la tinta queda encapsulada, protegiendo la decoración del roce y el desgaste durante años.

 

  • Durabilidad: el etiquetado inmold puede resistir las altas temperaturas de los procesos industriales de lavado o transformación, pudiendo usarse también en semitransformados. Al integrarse con la pieza, su ciclo de vida es prácticamente infinito.

 

  • Adaptación: la etiqueta In Mold Labelling se adapta a cualquier tipo de pieza y puede imprimirse en distintos tipos de plástico, facilitando la integración en el proceso de decorado.

 

  • Calidad de imagen: impresión en offset que asegura una altísima definición.

 

  • Reutilización: las etiquetas IML deben ser del mismo material que el envase. Si el envase es reciclable, la etiqueta lo será también.

 

  • Sanidad y seguridad: Grifoll ha desarrollado un proceso de impresión que encapsula las tintas, impidiendo el contacto directo con la boca y los alimentos.

En resumen, la etiqueta IML ofrece una serie de ventajas muy orientadas a procesos industriales. El etiquetado inmold es un proceso decorativo de mayor calidad que se verá beneficiado por la entrada en vigor de nuevas normativas relativas a los plásticos desechables. Si la pieza de plástico es desechable, no es necesario una decoración que resista amplios periodos de tiempo ni distintos usos. Pero en el caso de piezas de larga duración que buscan mantener la calidad visual, las etiquetas In Mould son la solución decorativa que mejor se adapta. 

 

 

Después de saber qué es la etiqueta IML, cómo funciona el proceso de inyección y sus características, es interesante descubrir qué beneficios aporta este proceso de etiquetado al producto final.

 

  • Resistencia: el producto y la etiqueta se integran en un solo elemento. Es decir, no son independientes como pasa con las etiquetas convencionales. La etiqueta IML se fusiona con la pieza durante el proceso de fabricación, haciendo que la decoración sea parte inherente del producto. Gracias a nuestra técnica de impresión, la tinta queda encapsulada, protegiendo la decoración del roce y el desgaste durante años.

 

  • Durabilidad: el etiquetado inmold puede resistir las altas temperaturas de los procesos industriales de lavado o transformación, pudiendo usarse también en semitransformados. Al integrarse con la pieza, su ciclo de vida es prácticamente infinito.

 

  • Adaptación: la etiqueta In Mold Labelling se adapta a cualquier tipo de pieza y puede imprimirse en distintos tipos de plástico, facilitando la integración en el proceso de decorado.

 

  • Calidad de imagen: impresión en offset que asegura una altísima definición.

 

  • Reutilización: las etiquetas IML deben ser del mismo material que el envase. Si el envase es reciclable, la etiqueta lo será también.

 

  • Sanidad y seguridad: Grifoll ha desarrollado un proceso de impresión que encapsula las tintas, impidiendo el contacto directo con la boca y los alimentos.

 

En resumen, la etiqueta IML ofrece una serie de ventajas muy orientadas a procesos industriales. El etiquetado inmold es un proceso decorativo de mayor calidad que se verá beneficiado por la entrada en vigor de nuevas normativas relativas a los plásticos desechables. Si la pieza de plástico es desechable, no es necesario una decoración que resista amplios periodos de tiempo ni distintos usos. Pero en el caso de piezas de larga duración que buscan mantener la calidad visual, las etiquetas In Mould son la solución decorativa que mejor se adapta. 

 

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