Hay tradiciones que pasan de generación en generación casi sin darse cuenta. En muchas casas de Murcia, las estampas de Semana Santa han permanecido durante años guardadas en cajones, álbumes improvisados o cajas de latón. De esa imagen cotidiana nació Estampas de la Pasión, el coleccionable oficial de la Semana Santa de Murcia, producido junto a Grifoll Print Solutions.
“Pensé que sería interesante reunirlas en una colección cuidada y crear una estampa para cada imagen que desfila en la Semana Santa de Murcia”, explica Francisco Javier Cortés, director general de Estampas de la Pasión. “Era algo desconocido en la ciudad hasta ese momento”.
La idea tomó forma en una primera edición que agotó todas sus unidades antes de que comenzara la Semana Santa. Este año, el proyecto regresa a Murcia y da un nuevo paso con la presentación de la primera colección dedicada a la Semana Santa de Cieza. Más allá de completar un álbum, la propuesta busca acercar esta tradición a personas de todas las edades mediante un producto cuidado, con vocación cultural, pedagógica y solidaria.
Cada estampa incorpora códigos QR que permiten ampliar la información y conectar el formato físico con contenidos digitales. Para los pedidos online, el proyecto incluye además un welcome pack pensado para activar el gusto, el olfato, el tacto y el oído desde el momento de recibir la colección. “Queríamos crear puntos de encuentro entre nazarenos durante todo el año y ofrecer contenidos evangelizadores, culturales y pedagógicos”, señala Francisco.
Tras esa experiencia hay un proceso de producción con una complejidad considerable. La colección reúne 414 modelos de cara y 132 de dorso, una amplitud que obliga a cuidar cada etapa, desde la preparación de los archivos hasta el alzado, la mezcla y el ensobrado de las tarjetas.
Para este desarrollo, Estampas de la Pasión confió en Grifoll Print Solutions. “No teníamos un proveedor concreto en mente ni experiencia previa con proyectos de estas características”, recuerda Francisco. “Además de una impresión de alta calidad, necesitábamos realizar el ensobrado, la mezcla y todo el proceso de preparación de las estampas”.
Albert Dausà, de Grifoll Print Solutions, explica que el primer reto se situó en la preimpresión. “Trabajamos con más de 400 modelos de cara, lo que exige minimizar al máximo los errores de diseño y coordinarse con el equipo del cliente para conseguir el mejor material posible”. Una vez aprobados los originales, el foco se traslada a la preparación de la mezcla: “La mayor complejidad está en el alzado. Hay que diseñar distintos montajes de impresión que permitan mezclar los modelos y lograr que el consumidor reciba tarjetas sin repeticiones”.

El ensobrado requiere una precisión adicional. Cada sobre debe contener una combinación correcta de tarjetas, sin modelos duplicados en su interior. “Es obligatorio conseguir una puesta a punto de la máquina que evite esas repeticiones”, apunta Dausà.
La producción final consta de 20.000 sobres flow-pack plateados, impresos a cuatricromía y con unas medidas de 6,5 × 13 centímetros. Cada uno contiene siete tarjetas de 6,3 × 8,8 centímetros, impresas a cuatricromía sobre papel estucado de 350 gramos. Las tarjetas se alzan y guillotinan a un solo corte antes de su entrega en embalajes anónimos.
El acompañamiento técnico fue también relevante en la definición de la solución final. “Normalmente, en este tipo de proyectos, el cliente se apoya mucho en nosotros porque confía en nuestro conocimiento”, explica Dausà. “Como industriales y técnicos, asesoramos sobre los materiales que mejor se adaptan al producto y al presupuesto disponible”.
Francisco destaca especialmente ese asesoramiento durante el desarrollo. “Partíamos de una idea concreta para el ensobrado, pero el equipo de Grifoll nos recomendó utilizar un formato diferente, más adecuado para nuestra producción. Aceptamos su propuesta y el resultado fue espectacular”.
La fluidez de la colaboración fue otro de los aspectos que marcaron el proyecto. “Lo que vimos fue exactamente lo que recibimos”, resume Francisco. “Cada vez que necesitamos realizar algún ajuste o plantear una petición adicional, Albert nos atendió con mucha rapidez y disposición”.
La confianza generada en esta primera experiencia se ha traducido ya en continuidad. Estampas de la Pasión trabaja con Grifoll en la segunda edición de Murcia y en la primera colección de Cieza, y tiene previsto un tercer proyecto para el próximo año. “Grifoll se ha convertido desde este momento en un partner estratégico para Estampas de la Pasión”, concluye Francisco.
El éxito de Estampas de Pasión demuestra que los cromos coleccionables están más de moda que nunca, y siempre existe un nuevo nicho donde llegar al público. Ya sea con una colección navideña, con los personajes de tu serie favorita o con los cromos deportivos, Grifoll se pone a tu servicio para desarrollar proyectos como el de Francisco Javier: una ventana a la tradición que ha sabido conectar con su tierra, su gente y su fiesta.