El mundo está cambiando a una velocidad de vértigo, y los regalos promocionales no son indiferentes a este cambio. La pandemia mundial y la crisis climática están movilizando la economía y la legislación de los países hacia un objetivo común de sostenibilidad, que incidirá en todos los aspectos de nuestras vidas.
Eliminando el Plástico

Algunos productos desaparecerán completamente: vajillas y cubiertos de plástico, pajitas, bastoncillos… Y en el caso de los que queden, el coste medioambiental tendrá que ser asumido por las empresas. De acuerdo con las nuevas leyes europeas, serán las responsables del producto las que paguen por la retirada de los deshechos plásticos.
Esto está haciendo que las empresas se planteen su posicionamiento en cuanto al uso de plásticos desechables. ¿Cómo nos afecta? ¿Existen procesos que podemos mejorar? ¿En qué puntos de nuestra cadena de valor consumimos plásticos de un solo uso?
Consumir papel de forma responsable

Los fabricantes tienen ahora la oportunidad de acceder a materias primas sostenibles. Gracias a estándares como el FSC, Grifoll puede proveer, bajo demanda, regalos promocionales fabricados con materias de origen sostenible. Un compromiso que da mayor valor a una propuesta comunicativa.
Cada vez más programas de fidelización recurren a artículos FSC. Se están lanzando innovadoras ideas al mercado mientras redescubrimos el papel como materia prima. Desde las tradicionales tarjetas coleccionables presentadas en sobres de papel, hasta trípticos listos para descubrir ítems únicos.
En un mundo digital, las acciones necesitan un soporte físico. Y ese soporte es el papel.
Reinventando el Papel

Pero los estándares sobre qué aporta valor a un producto están cambiando. Los consumidores buscan marcas comprometidas con el medioambiente. Y en Grifoll lo vemos. Cuando un embolsado unitario es necesario, el papel está desplazando al plástico.
En un mundo tan complejo, cabe preguntarse si el papel es más sostenible que el plástico. En este caso la respuesta es fácil: el papel puede ser reciclado hasta 7 veces (el plástico 1), necesita menos recursos para producirse y es biodegradable.
Además, el papel es más ligero (menor impacto logístico), y permite un mayor grado de personalización sin dejar de ser reciclable.
Si tus hábitos de compra se orientan cada vez más hacia soluciones sostenibles, Grifoll está enfocando toda su innovación en desarrollar regalos promocionales reciclables, responsables y reutilizables. Contáctanos y descubre cómo podemos ayudarte.