La impresión en Serigrafía

La serigrafía es una técnica que permite la impresión sobre cualquier material. Consiste en usar una malla tensada para transferir una tinta a un soporte, bloqueando mediante barniz las zonas donde no queremos que la tinta traspase. El uso de varias planchas complementarias permite acabados de diversos colores. Por ejemplo, para imprimir un arcoíris usaríamos siete mallas con el arco a distintas alturas, dependiendo del color que vayan a filtrar cada una de ellas.

La impresión en serigrafía deriva de otra técnica, el estarcido, que se basa en un concepto muy simple: cortar un dibujo sobre un material de manera que permita el paso de la tinta sólo en las zonas vaciadas sobre el objeto que queremos decorar. Este método de impresión por traspaso selectivo existe desde hace milenios y se ha dado a lo largo de la historia en diferentes puntos del globo.

Historia de la Serigrafía

Las plantillas más antiguas que se han encontrado están en las Islas Fidji, donde hace ya unos 5.000 años usaban hojas de platanero agujereadas a través de las cuales decoraban telas con tintes vegetales. Con una técnica muy parecida se han hallado dibujos en las cavernas pirenáicas, y los egipcios usaban en el 2.500 a.C. el estarcido para decorar vasijas y murales.

Fue en Oriente donde se dio el salto cualitativo hacia la serigrafía. Los textos encontrados detallan cómo, antes de la llegada de la seda (lt. sericum, de ahí el nombre), se confeccionaban planchas con cabellos entrelazados que se adhesivaban al papel y se lacaban. La técnica moderna es muy parecida, usando una malla tensada donde la tinta se filtra de manera microscópica en las zonas que no han sido barnizadas.

Actualidad

Es en EEUU, ya en el siglo XX, donde la serigrafía pasa a convertirse en un método industrial de impresión, especialmente para elementos publicitarios masivos. En la época de la estandarización, esta técnica ofrece algunas ventajas respecto al resto: todas las copias impresas en serigrafía tienen exactamente la misma definición y calidad, ya que el material no se gasta como ocurre en otras técnicas como el estampado; además es una técnica versátil que se adapta a cualquier material y objeto. Tiene también algunas desventajas, principalmente en el hecho de que sólo se traspasa un color por malla, haciendo complicada la impresión de imágenes con muchas variaciones de color. Por ello se usa principalmente cuando hay pocos colores o para imprimir acabados especiales impresos, como brillo, barniz, tintas con olor, tintas que brillan, etc.

Principales usos de la Serigrafía

  1. Calcomanías y etiquetas
  2. Carteles, dibujos y otros elementos publicitarios
  3. Cubiertas
  4. Decoración de cristal
  5. Impresión de plásticos

 

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impresor de Grifoll colocando una malla para serigrafiar

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