Etiquetado de alimentos: El consumidor opina

La etiqueta alimentaria en Europa


Nuevas etiquetas de información nutricional

El etiquetado de alimentos en Europa es un tema que está ganando atención por parte de los organismos reguladores. Tras la reciente aprobación del “Reglamento (UE) 1169/2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor” comienzan a desarrollarse proyectos institucionales para mejorar la presentación de la información en la etiqueta.

Como ya publicamos en Linkedin, el gobierno francés está llevando a cabo un experimento de 10 semanas para definir un etiquetado de alimentos que fomente un consumo responsable y sostenible. A través de distintas soluciones gráficas, estudian qué etiquetado es más eficiente a la hora de proteger, informar y educar al consumidor sobre el contenido nutricional y calórico de un alimento.

Hábitos de Consumo y etiquetas de alimentos

 


Como cada año, CEACCU ha publicado los resultados de su encuesta de Hábitos de Consumo. Esta encuesta se realiza a más de 2.000 personas con el objetivo analizar cómo perciben los consumidores la información de los alimentos, cuáles son los elementos informativos mejor valorados, qué carencias encuentran en el etiquetado y cómo de efectiva es su presentación.

Las principales conclusiones de la encuesta sobre el etiquetado de alimentos son las siguientes:

  1. El consumidor es más exigente y se informa de manera activa. El 71% afirma buscar información a la hora de comprar un producto, principalmente a través de la etiqueta.

  2. El dato más valorado por el 48% de los encuestados es el contenido en grasas del alimento. El consumidor prioriza saber qué es nocivo para su salud. La escasa mención a otros componentes con un impacto similar en la salud indica una falta de formación.

  3. El 45% de los encuestados no confía en la información desplegada en la etiqueta. Un 56% opina que los datos que recogen las etiquetas no son todo lo útiles que deberían, siendo los principales problemas la “poca visibilidad (27%), confusión (23%) y poca relevancia (6%)”.

   4. Existe una contradicción entre la importancia percibida de la información nutricional (6%) y el incremento en el interés por los productos saludables. Los consumidores dan mucha importancia a la salud pero no atienden a la información nutricional del producto.

  5. Un 87% considera el origen de los alimentos un dato importante o muy importante. Según la normativa de alimentos actual no es obligatorio incluir este dato.

  6. Para los consumidores consultados la etiqueta ideal es “más sencilla, con letras más grandes y con palabras menos técnicas”.

Unido a la normalización de los dispositivos móviles como herramienta informativa, muchos fabricantes están optando por combinar la etiqueta física con recursos digitales. Soluciones como los códigos QR o las etiquetas NFC permiten ampliar la información desplegada en la etiqueta, satisfaciendo a un consumidor cada vez más exigente y formado.

Norma de etiquetado de alimentos

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